Una web rápida convierte mejor y posiciona mejor. La buena noticia es que la mayoría de las mejoras de velocidad en WordPress están a tu alcance sin tocar código. Aquí van las que más impacto tienen, de mayor a menor.
- Usa una versión de PHP moderna. Es el cambio más rentable: desde cPanel sube a una versión con soporte (mira nuestra guía de versión de PHP). Solo con esto muchas webs van notablemente más rápidas.
- Instala un plugin de caché. Guarda copias listas de tus páginas para no generarlas en cada visita. Cualquiera de los populares sirve; actívalo y deja la configuración recomendada.
- Optimiza las imágenes. Son lo que más pesa. Sube imágenes a tamaño real (no fotos de 5000 px para mostrarlas a 800) y usa un plugin que las comprima y las sirva en formatos modernos.
- Quita lo que no usas. Cada plugin y cada plantilla activa suma peso. Desinstala (no solo desactives) lo que no necesites.
- Mantén todo actualizado. WordPress, plantilla y plugins al día son más rápidos y seguros.
Cómo medir si mejora: usa una herramienta gratuita de medición de velocidad antes y después de cada cambio. Así sabes qué te aporta de verdad.
Si tras esto tu web sigue lenta, puede que se te haya quedado pequeño el plan o que algún plugin concreto esté penalizando. Abre un ticket y te ayudamos a encontrar el cuello de botella.