Afinar tu web: conversando y con las herramientas Imprimir

  • 0

Tu web se cambia de dos maneras, y puedes combinarlas como quieras: pidiéndoselo al asistente por el chat, o usando las herramientas del creador.

Pídeselo al asistente

Escríbelo con tus palabras y verás el cambio aplicado al momento. La vista previa te lleva sola hasta la parte que ha cambiado y te la marca un instante en naranja, para que no tengas que buscarla.

Vídeo: pedir un cambio por chat

Ver demostración en vídeo

  • «Añade una sección de reseñas con tres opiniones de clientes.»
  • «Cambia los colores a tonos verdes y usa un tono más cercano en los textos.»
  • «Pon el horario en la parte de arriba y añade un botón de WhatsApp.»

También puedes subir tu logo (botón «Logo») y tus propias fotos, y se usarán en tu web en lugar de las imágenes de banco.

Cambiar fotos por lo que se ve en ellas

El asistente mira de verdad las fotos que tiene puestas tu web —las del banco de imágenes y las que hayas subido tú—, así que puedes referirte a ellas por lo que aparece dentro, sin explicarle cuál es cuál:

  • «Cambia las fotos donde salen personas.»
  • «Quita la que está oscura y pon otra más luminosa.»
  • «Cámbiame la del local por una del escaparate.»

Solo se tocan las fotos que encajan con lo que pides; el resto se quedan como están. Si ninguna encaja, te lo dice y no cambia nada. Mirar tus fotos consume 1 o 2 créditos, aparte de lo que cueste el cambio que se aplique después.

Tus fotos y tu logo

Para subir una imagen tuya pulsa el «+» que hay debajo de la caja de escribir, o arrástrala al chat, o pégala con Ctrl+V. La imagen se envía con tu mensaje: la ves en tu propia burbuja del chat y sigue ahí cuando vuelvas a abrir el proyecto.

Todas tus imágenes están en el botón «Imágenes». Ahí puedes verlas grandes, subir más —también arrastrándolas al propio panel—, borrar las que no quieras —te avisamos si esa foto está puesta en tu web, porque dejaría un hueco— y colocar en la web una que ya subiste, señalándola directamente (te lo contamos más abajo).

La descripción de tus fotos

Cada foto de tu web lleva por dentro una frase que la describe. No se ve, pero hace tres cosas importantes: la lee en voz alta el móvil o el ordenador de una persona ciega, ayuda a Google a entender tus imágenes, y es lo que se muestra si una foto no llega a cargar.

Se escriben solas cuando creo tu web: miro cada foto y describo lo que hay («Mecánico reparando la rueda de una bicicleta en el taller»). Si cambias muchas fotos y quieres rehacerlas, tienes el botón «Describir mis fotos» en el panel de ajustes, junto al SEO.

Las herramientas del creador

Aparecen en cuanto tu web existe y están repartidas en dos grupos, según sobre qué actúan. Ninguna gasta créditos —salvo pedir propuestas de logotipo, que se te avisa antes— y las que cambian algo crean una versión nueva, así que siempre puedes volver atrás.

Vídeo: las herramientas del creador

Ver demostración en vídeo

Un apunte útil: el creador recoloca las herramientas según el ancho de tu pantalla. En un monitor grande verás los dos grupos separados, cada herramienta con su nombre. Al estrechar la ventana primero desaparecen los nombres y se quedan solo los iconos, y algo más estrecho los dos grupos se juntan junto a tu web. Y en el móvil están todas dentro del botón «Herramientas», cada una con su nombre y lo que hace. Por eso aquí las llamamos por su nombre y no por dónde están: pasa el ratón por encima de cualquier icono y te dirá cuál es.

Herramientas de la página que estás viendo

Van pegadas a la vista previa, porque actúan sobre lo que estás mirando:

  • Editar textos: haz clic sobre cualquier texto de la web —un titular, un párrafo, un botón—, reescríbelo y pulsa «Guardar cambios». Ideal para corregir un teléfono o una palabra sin gastar una petición.
  • Tema: siete estilos profesionales de color y tipografía. Se aplican a toda la web al instante y puedes volver al anterior.
  • Logo: sube el tuyo si ya lo tienes, o pide que te propongan seis logotipos hechos con el nombre de tu negocio. Te lo contamos entero un poco más abajo.
  • Imágenes: tus fotos y tu logo en una rejilla, para verlos grandes, subir más, borrar los que sobren y colocar en la web cualquiera que ya hayas subido. Cada imagen te dice si ya está usada y en qué parte.
  • Medidas: pone una rejilla sobre tu web con reglas numeradas y te da el tamaño exacto de cada cosa.
  • Vista de móvil o de escritorio: dibuja un teléfono alrededor de tu web y la muestra al tamaño real del aparato, así que ves exactamente lo que verá un cliente desde su móvil. Puedes elegir entre un móvil normal y uno grande: conviene mirar el normal, porque es donde antes se nota si algo se estrecha de más.
  • Buscador de dominio: escribe el nombre que te gustaría (por ejemplo minegocio.es) y te decimos al momento si pinta libre. La respuesta se abre en su propio panel, que es donde cabe lo importante: si el nombre está pillado, te proponemos ese mismo nombre con otras extensiones (.com, .es, .net, .online y .shop) y te decimos cuáles pintan libres; y si ese dominio ya es tuyo, te ofrecemos traerlo a GoServix, con el enlace a cómo se trae un dominio, paso a paso: desbloquearlo donde lo tienes hoy, pedir el código de autorización, confirmar por correo y los días que tarda. Lo tienes en tres sitios según el ancho de tu ventana: en una pantalla ancha, la caja que hay en la barra sobre tu web, con su botón de buscar —o pulsando Enter—; en una ventana mediana, el botón con el globo terráqueo de esa misma barra; y en el móvil, dentro de «Herramientas». Mientras no hayamos abierto la tienda ningún botón lleva al carrito: te lo decimos y te ofrecemos avisarte en cuanto abramos.

Acciones sobre tu web entera

Estas no cambian el diseño: le pasan algo al proyecto completo.

  • Historial: todas las versiones de tu web con su fecha. Puedes ver cómo estaba en cualquier momento y restaurar la que prefieras; restaurar crea una versión nueva, así que no se borra nada.
  • SEO y páginas legales (botón de ajustes): el título y la descripción con los que tu web aparece en Google y al compartirla, y la generación del aviso legal, la política de privacidad y la de cookies con los datos de tu negocio (son un punto de partida: conviene revisarlos con tu asesor).
  • Descargar: tu web completa en un ZIP, al momento, con tus fotos en una carpeta y con nombres que se entienden.
  • Publicar: pone tu web online en tu hosting. Durante la beta no está disponible para los testers: si aún no tienes hosting con nosotros, verás una invitación a contratarlo en lugar de publicar.

Cada proyecto admite hasta 30 cambios por el chat y cada generación consume créditos de tu plan (los ves en la pestaña Plan). Las herramientas no cuentan.

Si me equivoco: marcha atrás

Si un cambio no te convence, dime «déjalo como estaba», «deshaz» o «vuelve atrás» y tu web vuelve al instante a como estaba antes de ese cambio. No gasta créditos y puedes encadenarlo: si el error venía de más atrás, dime «deshaz otra vez» las veces que haga falta. No se borra nada: cada marcha atrás se guarda como una versión nueva y las anteriores siguen en el historial.

El tamaño del logo

Una vez puesto tu logo, dime «el logo más grande» o «más pequeño» las veces que quieras: hay cinco tamaños y tampoco gasta créditos. Si aún no has subido logo, lo que crece o mengua es el nombre de tu negocio en la cabecera.

El botón «Logo»

Hace dos cosas. Si ya tienes logo, suéltalo en la caja de arriba del panel (vale SVG, PNG, JPG o WebP) y se coloca en tu cabecera al momento, sin gastar créditos. Si no tienes, pulsa «Proponme logotipos» y te dibuja seis hechos con el nombre de tu negocio y los colores de tu web: tipográfico, monograma con tus iniciales, con un símbolo, tipográfico con un detalle, tipo sello y una inicial suelta para usar de icono. Cada uno se ve grande y a tamaño minúsculo a la vez, porque un logo que no se lee pequeño no sirve. No son logos ilustrados (un dibujo a medida es diseño gráfico de otro nivel), pero para arrancar con una imagen cuidada cumplen de sobra.

Colocar tus fotos señalando

En «Imágenes», abre una de tus fotos y pulsa «Ponerla señalando». La galería se cierra, tu web se pone en modo de señalar y solo tienes que pulsar la foto que quieres sustituir. Como me señalas el sitio en vez de describirlo, no hay nada que adivinar: es instantáneo y no gasta créditos.

Medidas

El botón «Medidas» pone una rejilla sobre tu web con reglas numeradas, y al pasar el ratón por cualquier parte te dice su tamaño exacto en píxeles. Sirve para ver proporciones antes de pedir un cambio. Es solo un calco encima: no toca tu web y no aparece ni en la web publicada ni en el archivo que te descargas.

El logo, listo para imprenta

Cuando guardas un logotipo, las letras del nombre se convierten en dibujo con la tipografía de tu propia web. Eso significa que el archivo se ve exactamente igual en cualquier ordenador, tenga o no esa fuente instalada, y que te sirve para llevarlo a una imprenta (rótulos, tarjetas, vinilos).

Los mensajes anteriores

El chat abre por el final, con lo último. Arriba tienes «Ver mensajes anteriores» para desplegar el resto. No se borra nada: si en algún momento te refieres a algo que hablamos al principio, recupero lo que se dijo de verdad, no un resumen.

Novedades y pedir mejoras

En la barra de arriba hay un altavoz con las novedades del creador, contadas sin tecnicismos. Solo avisa cuando hay algo que no has leído y nunca se abre solo. Desde ahí también puedes pedir una mejora: se apunta de verdad y de esa lista salen los cambios de cada semana.


¿Le ha resultado útil esta respuesta?

« Atrás