Una colección es la manera de montar un portafolio dentro de tu web: un índice con una tarjeta por cada trabajo —foto, tipo y título— y, al pulsar cualquiera, su propia página con ficha técnica, la historia del proyecto, una galería y navegación al anterior y al siguiente.
Cómo pedirla
Dilo con tus palabras en el chat: «quiero un portafolio con una página por proyecto» o «añade una colección de trabajos». El asistente adapta el vocabulario a tu negocio: Proyectos, Trabajos, Casos, Sesiones, Tratamientos, Productos… lo que encaje contigo.
Añadir un proyecto nuevo
Igual que todo lo demás, se pide hablando: «añade el proyecto Reforma en Vigo con estas fotos». Al momento aparece su tarjeta en el índice, con su propia página de detalle ya generada.
La ficha de cada página
Cada página lleva una ficha de pares libres —Localización, Año, Superficie, Precio, lo que sea— que el asistente elige según tu tipo de negocio. Si te falta un dato o te sobra uno, se lo dices y lo cambia.
De escaparate a pedido directo
Si añades el precio a la ficha y pides el botón «Pedir por WhatsApp», la colección deja de ser solo un escaparate: el cliente puede encargarte ese proyecto sin pasar por ninguna pasarela de pago.
Cuánto cuenta para tu plan
Cada página de detalle es una página más y cuenta para el límite de tu plan: 15 en el Básico, 30 en el Plus y sin límite en el Pro. Las páginas legales nunca cuentan.
Un consejo: en un portafolio, usa tus propias fotos siempre que puedas. El banco de imágenes está bien para el resto de la web, pero en una colección de trabajos reales no luce igual.