Tu web, en tu idioma Imprimir

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Tu web sale en el idioma en el que le escribes el encargo: si le cuentas tu negocio en castellano, la web nace en castellano; si se lo cuentas en galego, en català o en English, nace en ese idioma. Y no es solo el texto que se ve: también las descripciones de las fotos y las páginas legales salen en tu idioma —hoy castellano y galego, con más idiomas en camino.

El idioma es del proyecto, no del mensaje suelto

Una vez fijado, el idioma queda como una propiedad de tu web: aunque un día le escribas un mensaje concreto en otro idioma —por ejemplo, para probar algo—, tu web no cambia de idioma por eso. Solo cambia cuando se lo pides de forma clara: «ponla en galego» o «tradúcela al inglés».

Traducir toda la web

Pedir «tradúcela al inglés» hace justo eso: traduce toda la web de una vez —textos, descripciones de fotos y páginas legales— y a partir de ahí el proyecto pasa a ese idioma. No hace falta rehacer nada ni volver a contarle tu negocio desde el principio. Como cualquier cambio que le pides al asistente, traducir consume créditos de tu plan.

Varios idiomas a la vez, todavía no

Lo que aún no está disponible es tener tu web en varios idiomas a la vez, para que cada visitante la vea en el suyo: por ahora tu web tiene un único idioma, el que tú elijas, y eso está en nuestro plan de mejoras.

Si tu negocio tiene clientes en más de un idioma, de momento la mejor opción es decidir cuál pesa más en tu día a día y empezar por ahí: siempre puedes traducirla entera más adelante.


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